miércoles, 22 de julio de 2009

Volvieron a casa

Cuentan que ya muy poco le hablaba. Tampoco la miraba mucho o cuando estaba presente, muchas veces la ignoraba. Ella seguía su vida sin entender mucho el por qué del cambio y aunque le era doloroso, nunca lo cuestionó ni le reprochó. Pasaban los años y él cada día se volvía más huraño, taciturno, melancólico....ella seguía haciendo para él aquellos panes que tanto disfrutaba y continuaba avivando el fuego de la chimenea cuando él se acomodaba a leer en su sillón....seguía limpiando su cenicero y arreglando los papeles que dejaba tirados por ahí. Un día, ya pasado tanto tiempo que el sentir se volvió costumbre, lo vio llorar con ojos sorprendidos....con uno de sus guantes entre las manos la llamó....gritó su nombre y ella no entendía el por qué de su desesperación..."estoy acá!, que no me ves?" y de improviso él calló....se hizo el silencio y tras un destello, él enjugó sus lágrimas y una gran y brillante sonrisa se instaló en su rostro. "Estabas acá!"...."nunca te fuiste".....ella no entendió nada, pero le dio igual....le tomó la mano y juntos caminaron por un sendero nuevo que ninguno conocía, para perderse en una luz cálida, desde donde se escuchaban vítores que los recibían, como si ambos hubiesen regresado a casa.....

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